viernes, 31 de marzo de 2017

¿Cómo rezar el rosario? Guía visual, paso por paso

¿Cómo rezar el rosario? Guía visual, paso por paso

Por Silvana Ramos

Si bien el origen del rosario se remonta casi hasta el año 800, con el paso del tiempo ha ido cambiando hasta llegar a la manera en cómo la rezamos hoy en día. Este nos invita a hacer una hermosa meditación sobre la vida de Jesús y de Santa María. Solos o acompañados podemos ofrecer nuestra oración por muchas intenciones pidiendo la intercesión de Nuestra Madre.

El rosario en su forma actual fue entregado por la misma Virgen María a Santo Domingo de Guzmán en el año 1214. Se lo entregó para dar batalla a los herejes y pecadores de aquellos tiempos y además le encomendó que enseñara a rezarlo y a propagar su devoción. Un mandato que sigue vigente y nos compete a todos los católicos. Desde aquellas épocas los cristianos  lo rezamos acompañado de la meditación de 15 misterios sobre la vida de  Nuestro Señor Jesús y de Santa María. Y, en el año 2002 el Papa Juan Pablo II introdujo 5 misterios adicionales: los Misterios Luminosos. Hoy son 20 misterios los que meditamos.

Sin más introducción, aquí te contamos cómo rezar el rosario. Si eres principiante puedes empezar por rezar un misterio al día hasta que logres completarlo todo. Nunca es tarde para empezar 😉

1. Para comenzar…

Toma el rosario en tus manos y empieza con la señal de la Cruz. Al mismo tiempo que hacemos una cruz en la frente, luego en la boca y finalmente en el pecho repite la siguiente oración:

«Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén».

2. Luego usarás la Cruz que está en la punta de tu rosario

Rezarás el credo de los Apóstoles, tomando la Cruz, y opcionalmente puedes hacer un acto de contrición (te recomendamos hacerlo).

Credo de los Apóstoles

«Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén».

Acto de contrición

«Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén».

3. Las cuentas

 

Toma la primera cuenta del rosario y empieza con un Padre Nuestro. Le seguirán tres cuentas que simbolizan tres Ave María. Tradicionalmente son ofrecidas para incrementar la fe, la esperanza y la caridad de quienes rezan el rosario y por las intensiones del Santo Padre. Se termina este primer grupo del rosario con el Gloria.

Padre Nuestro

«Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén».

Ave María

«Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén».

Gloria

«Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén».

4. Los misterios del rosario

 

Anunciaremos con reverencia cada misterio del rosario. Los misterios se rezan por días tradicionalmente. Se empieza anunciando el misterio correspondiente seguido de una meditación. No es un simple repetir, es un verdadero recorrido por los principales hechos de la Vida de Jesúscristo y de Santa María, al mismo tiempo que ofrecemos, agradecemos y pedimos la intercesión de la Madre por nuestras intenciones.

Luego de haber anunciado el misterio rezamos un Padrenuestro seguido de 10 Ave Marías y terminamos con el Gloria. Luego del Gloria entre misterio y  misterio se reza una Jaculatoria conocida como la Oración de Fátima:

«Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia».

Misterios gozosos (lunes y sábado)

  1. La Encarnación del Hijo de Dios.
  2. La Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel.
  3. El Nacimiento del Hijo de Dios.
  4. La Presentación en el templo y la purificación de la Virgen Santísima.
  5. La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo.

Misterios dolorosos  (martes y viernes)

  1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto.
  2. La Flagelación del Señor.
  3. La Coronación de espinas.
  4. El Camino del Monte Calvario.
  5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

Misterios gloriosos (miércoles y domingo)

  1. La Resurrección del Señor.
  2. La Ascensión del Señor.
  3. La Venida del Espíritu Santo sobre María y los apóstoles.
  4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
  5. La Coronación de la Santísima Virgen.

Misterios luminosos (jueves)

  1. El Bautismo de Jesús en el Jordán.
  2. La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
  3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
  4. La Transfiguración.
  5. La institución de la Eucaristía.

Terminamos el rosario luego de haber rezado los 5 misterios correspondientes al día (o después de haber rezado un misterio cuando usas un denario). Como oración final justo sosteniendo la medalla que se encuentra al centro del rosario dirás la oración de la Salve como signo alabanza y reconocimiento a Nuestra Madre.

«Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén».

5. ¿Dónde rezar?

Lo sugerido es que puedas rezarlo en un lugar tranquilo donde no tendrás interrupciones. Lo lindo del rosario es que podrías rezarlo prácticamente en cualquier sitio. Caminando solo, sentado en una banca mirando la naturaleza, en la soledad de tu habitación, con amigos en grupo, en tu parroquia, y mi favorito: frente al Santísimo.

6. Hay varias formas de rosario

 

¿Sabías que no sólo existe una sola forma de rosario? Existen varias. El original rosario católico, el que la Virgen le entregó a Santo Domingo tiene 50 cuentas. Pero también existen los denarios que representan una decena del rosario y por su tamaño los puedes llevar fácilmente contigo.

7. Algunos recursos que te pueden ser útiles para rezarlo

 

«Sabéis que es necesario rezar y debéis hacerlo meditando y recordando lo que Jesús ha hecho y sufrido por nosotros: los misterios de su infancia, de su pasión y su muerte, y de su resurrección gloriosa. Recitando vuestro misterio o decena, seguís la inspiración del Espíritu Santo que, instruyéndolos interiormente os lleva a imitar más de cerca a Jesús, haciéndonos rezar con María, y sobre todo, como María» (San Juan Pablo II).

 

Sociedad civil a la CIDH: la impunidad sigue vigente en Guatemala + Romper con la alianza corrupta + Una disciplina caduca

Sociedad civil a la CIDH: la impunidad sigue vigente en Guatemala

 

El presidente Jimmy Morales invitó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a celebrar su quincuagésima séptima sesión en la ciudad de Guatemala, tal vez esperando reparar la dañada relación con el organismo internacional.

 

Sin embargo, lo que Morales quizá no esperaba era que la CIDH examinara el efectivo cumplimiento de las responsabilidades del Estado de Guatemala ante la comisión de graves violaciones de derechos humanos.

 

Durante su visita, realizada del 20 al 25 de marzo de 2017, la CIDH sostuvo una audiencia a puerta cerrada para examinar la implementación de 14 sentencias de casos graves de violaciones de derechos humanos vinculadas al conflicto armado[1], emitidas entre 1998 y 2012 contra el Estado de Guatemala. La audiencia dio continuidad a otra similar celebrada en 2014 en Costa Rica, en la cual las organizaciones de derechos humanos presentaron evidencia contundente de la persistencia de la impunidad en Guatemala. Dos años después, a pesar de algunos avances, poco ha cambiado.

 

La audiencia privada se realizó tras otras relacionadas con Brasil, Honduras, Nicaragua y Colombia. La CIDH celebró una segunda audiencia privada para examinar el cumplimiento de las reparaciones ordenadas en la sentencia del caso de la masacre de Las Dos Erres e hizo una visita a Rabinal, Baja Verapaz, para evaluar el cumplimiento de las reparaciones simbólicas ordenadas por dicha entidad a favor de las víctimas de las masacres de Río Negro y Plan de Sánchez.

 

Las ocho organizaciones de víctimas y de derechos humanos[2] que solicitaron la audiencia privada resaltaron que, en la mayoría de los 14 casos examinados, el Estado ha incumplido su obligación de investigar, perseguir y sancionar a los responsables y de garantizar a las víctimas su derecho de acceso a la justicia. Señalaron que hay sentencias condenatorias solamente en cuatro de los casos examinados. También manifestaron que solo soldados, patrulleros de autodefensa civil y militares de mandos medios han sido condenados, pero ningún autor intelectual en ninguno de los 14 casos.

 

 

Las organizaciones también manifestaron que, cuando un caso finalmente llega a juicio, es común que el poder judicial permita el litigio malicioso y en algunas instancias emita resoluciones ilegales que perpetúan el estado de impunidad. Finalmente señalaron que el Estado de Guatemala se ha negado a implementar a cabalidad las reparaciones ordenadas por la CIDH en los 14 casos.

 

Las organizaciones de derechos humanos denunciaron una serie de amenazas e intimidaciones que pretenden estigmatizarlas y criminalizar su lucha por la justicia. Tales acciones han sido especialmente evidentes en el caso Molina Theissen: durante las audiencias, los abogados y los familiares de los acusados han insultado y atacado constantemente a las víctimas y a sus abogados. Asimismo, han atacado verbalmente (incluso físicamente una vez) a miembros de los medios de comunicación y a observadores que acuden a las audiencias.

 

Ejemplos de impunidad en la Guatemala de la posguerra

Los presuntos responsables de varios de los 14 casos examinados por la CIDH son personas que mantienen grandes cuotas de poder en la Guatemala actual. Uno de los presuntos responsables en el caso Pánel Blanca (que comprende una serie de delitos como detención ilegal, tortura y desaparición forzada perpetrados entre 1987 y 1988) es Baudilio Hichos, que ostentaba el cargo de inspector general y tercer jefe de la Guardia de Hacienda. Hichos, elegido al Congreso en 1991, se convirtió luego en una figura destacada del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), el partido de Efraín Ríos Montt. Años después se unió a Libertad Democrática Renovada (Líder), el partido ahora disuelto de Manuel Baldizón, señalado por supuestos vínculos con el crimen organizado. Hichos fue diputado hasta enero de 2016, cuando, según Nómada, faltó a su investidura porque estaba siendo investigado por el Ministerio Público dentro del caso de corrupción IGGS-Chiquimula. Aún está prófugo.

 

También figura el caso del comandante guerrillero Efraín Bámaca Velásquez, capturado por el Ejército en 1992 y hasta el día de hoy desaparecido. En 2012, la jueza Carol Patricia Flores sobreseyó el caso ante denuncias nacionales e internacionales. El expresidente Otto Pérez Molina (general retirado del Ejército y excomandante de la región ixil durante el gobierno de Efraín Ríos Montt) fue uno de los implicados en la desaparición de Bámaca Velásquez. Pérez Molina enfrenta juicio actualmente por delitos de corrupción en el caso La Línea. Ulises Noé Anzueto Girón, exministro de Defensa que ya enfrenta juicio por delitos de corrupción en el caso La Cooperacha, también estuvo señalado en el caso de Bámaca Velásquez.

 

Dos de los acusados en el caso Molina Theissen son figuras extremadamente poderosas en la Guatemala de la posguerra. Como exjefe del Estado Mayor del Ejército, Benedicto Lucas García cuenta con gran apoyo de altos oficiales militares, tanto actuales como retirados. El mismo Lucas García se jacta de ser el autor intelectual del plan de contrainsurgencia implementado durante el gobierno de su hermano, Romeo Lucas García (1978-1982), que tuvo continuidad durante el gobierno de Ríos Montt. La Comisión para el Esclarecimiento Histórico documentó más de 200 masacres cometidas en su período como jefe del Ejército.

 

Manuel Callejas y Callejas, otro de los acusados en el caso Molina Theissen, fue el jefe de Inteligencia Militar. Callejas es también señalado como el líder de La Cofradía, un grupo de oficiales militares en retiro que se transformó en una estructura paralela de crimen organizado. También es señalado de estar involucrado en la red de Moreno, la organización criminal que antecedió a La Línea. Un estudio identifica a Callejas como el padrino de estructuras paralelas en la actual Guatemala de la posguerra. Sin embargo, nunca había sido procesado sino hasta ahora.

 

Un paso adelante y dos atrás

Si bien la impunidad sigue vigente en Guatemala, es importante resaltar los avances en el proceso de judicialización de algunos casos de gran envergadura. Actualmente, ocho altos mandos del Ejército (de los 14 capturados en enero de 2016) esperan juicio por el caso Creompaz. El caso de la masacre de Plan de Sánchez es uno de varios comprendidos dentro de este proceso, que se basa en la exhumación de 565 osamentas en la antigua Zona Militar 21 (Cobán, Alta Verapaz), de las cuales 142 han sido identificadas por medio de ADN. Entre los imputados se encuentra Benedicto Lucas García. Cinco altos mandos del Ejército, incluyendo a Lucas García y a Callejas y Callejas, también esperan juicio en el caso Molina Theissen.

 

Sin embargo, todavía no se ha fijado fecha para el inicio del debate en ninguno de los dos casos y ha habido retrasos significativos en ambos procesos. Continúan vigentes órdenes de captura para otros nueve militares retirados ligados al caso Creompaz, pero aún no capturados. Algunos de ellos son personas poderosas. Dos de ellos, los generales retirados Luis René Mendoza Palomo y Ángel Aníbal Guevara Rodríguez, son exministros de Defensa. Y no hay que olvidar al oficial militar retirado Édgar Justino Ovalle, diputado del Frente de Convergencia Nacional y asesor de confianza del presidente Morales, quien, justo antes de que la Corte Suprema de Justicia le retirara el antejuicio por su vinculación al caso Creompaz, se dio a la fuga.

 

 

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Este artículo fue publicado por primera vez en el Monitor Internacional de Justicia(IJM, por sus siglas en inglés) y traducido por Evelyn Recinos Contreras.

 

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[1] Las 14 sentencias examinadas por la CIDH: Blake (1998), Pánel Blanca (Paniagua Morales et al., 1998), Niños de la Calle (Villagrán Morales et al., 1999), Bámaca Velásquez (2000), Myrna Mack (2003), Maritza Urrutia (2003), Molina Theissen (2004), Masacre de Plan de Sánchez (2004), Carpio Nicolle (2004), Tiu Tojín (2008), Masacre de Las Dos Erres (2009), Chitay Nech (2010), Diario Militar (Gudiel Álvarez et al., 2012) y Masacre de Río Negro (2012).

 

[2] La audiencia privada celebrada por la CIDH fue solicitada por asociaciones de víctimas entre las cuales figuran la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (Famdegua), la Asociación para el Desarrollo Integral de las Víctimas de la Violencia en las Verapaces Maya Achí (Adivima), la Asociación Verdad y Justicia (Aveja) y la familia Molina Theissen, además de organizaciones de derechos humanos como el Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH), el Bufete Jurídico de Derechos Humanos, la Fundación Mirna Mack y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil).

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Romper con la alianza corrupta

 

La colusión entre el Organismo Legislativo y personeros del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (SNTS) no es nueva.

 

En 2014 salieron a luz audios de conversaciones entre la exdiputada (hoy capturada) Emilenne Mazariegos, varios directores de Salud del departamento de Huehuetenango y el entonces líder nacional del SNTS, Luis Lara, ya fallecido. El escándalo que en esa ocasión salpicó a congresistas y sindicalistas llegó a la también capturada exvicepresidenta Roxana Baldetti Elías.

 

Un año después, tras la caída del gobierno de Otto Pérez Molina y durante la transición tutelada, el entonces titular del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), Mariano Rayo, denunció la existencia de más de 20 estructuras mafiosas en la cartera.

 

Dichas redes, según señaló Rayo, duplicaban funciones, manejaban plazas fantasmas y tenían el control de las compras y los contratos de la cartera. Mientras, el sistema de salud se mantenía en colapso comatoso. Los centros asistenciales abrían, pero sin recursos, sin atención y sin cumplir la misión asignada.

 

Pese a ello, el presupuesto de la cartera se consume fundamentalmente entre el gasto en personal y la compra de insumos, dos elementos clave para el funcionamiento de una institución de esa naturaleza, pero que en el caso de Guatemala han decaído a su expresión más lamentable: el cierre del sistema de salud y el incumplimiento de una obligación constitucional por parte del Estado.

 

Pero ¿por qué, si los recursos se van a personal e insumos, no hay quien atienda y, cuando lo hay, no hay recursos? Bueno, por la instalación de las redes mencionadas, que encontraron el negocio de su vida.

 

La inaceptable colusión del liderazgo sindical con la política no es exclusiva del SNTS, pues también la cabeza del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG) forma parte del negocio. Las directivas de ambas estructuras nacionales, mayoritarias en su campo en la organización estatal, fueron exitosas en la negociación de pactos colectivos de condiciones de trabajo, una aspiración y un sentido de lucha de toda organización sindical que se precie de tal.

 

Sin embargo, la negociación no se realizó en el marco de la garantía de condiciones laborales y de remuneración merecida al personal y se convirtió en una mercancía, en unidad de cambio, entre quienes tenían los hilos de las bases y quienes ocupaban la casa presidencial. Un derecho ganado a pulso y con el sacrificio de vidas valiosas en los años más terribles de la dictadura y la represión fue denigrado a mercadería.

 

A partir del golpe de Estado de 1954, la organización sindical de trabajadoras y trabajadores del Estado fue prohibida. Quienes intentaban darle un sentido de lucha estructurada al reclamo de condiciones dignas para el gremio o a la defensa de derechos y libertades de toda la población sufrieron persecución, cárcel, tortura, exilio, desaparición o ejecución.

 

Las históricas jornadas del liderazgo del Comité de Entidades de Trabajadores del Estado (CETE), luego Comité de Emergencia de Trabajadores del Estado, dieron paso a movilizaciones y huelgas generales de servicio público que, sin desatender emergencias en el sistema de salud, demandaban mejoras salariales y apoyo a luchas gremiales y demandas ciudadanas.

 

De esa manera, el derecho a la sindicalización, ganado a pulso y reconocido en la Constitución Política promulgada en 1985, es resultado de esas luchas, de ese reclamo legítimo. Tanto como el de las trabajadoras y los trabajadores de la iniciativa (si es que se puede llamar iniciativa) privada, a quienes también les costó vidas el proceso de organización.

 

El gobierno de la Democracia Cristiana (DC), presidido por Vinicio Cerezo Arévalo, sembró las bases de la destrucción del principio de organización sindical. Cerezo y su administración estimularon la creación de sindicatos fabricados como clubes sociales. La práctica siguió en los sucesivos gobiernos al extremo de que en el MSPAS hay más de 50 sindicatos en la actualidad, en tanto que en otras dependencias hay tantos sindicatos como departamentos tenga la institución.

 

La organización laboral en el Estado ha servido para llenar las bolsas de quienes se sientan a la mesa de negociación. No para desarrollar condiciones dignas para los trabajadores y las trabajadoras del Estado. Menos aún para enriquecer la base y estructura del sindicalismo en Guatemala.

 

Hoy en día el sindicalismo sigue diezmado en el país como efecto de la criminal represión del gobierno contrainsurgente, así como de la voraz y corrupta intervención del solidarismo patrocinado por la patronal en el sector privado. Los pocos sindicatos que desde el sector privado alzan la frente con dignidad viven en solitario una lucha contra corriente en un terreno que la corrupción del liderazgo sindical estatal ha minado.

 

Tiempo es ya de que las bases, con la evidencia de la colusión con la política corrupta, rompan con las directivas del negocio y rescaten la organización gremial que se ha levantado sobre las luchas de hombres y mujeres que para ganarla ofrendaron su mayor tesoro: la vida.

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Una disciplina caduca

 

Las imágenes que construimos en el discurso público exageran los rasgos negativos de aquellos a quienes criticamos. Y también exageran los rasgos positivos de aquellos a quienes apoyamos.

 

Así, Jimmy Morales termina pintado por sus contrincantes como un simplón, títere de militares. Mientras tanto, los constructores de hidroeléctricas describen a Rigoberto Juárez y a otros líderes indígenas como cuatreros inescrupulosos. Y entre todos imaginamos como imparables genios del mal a los narcopolíticos que se mueven en los entretelones del Congreso.

 

La realidad es más compleja. A veces la gente es más chambona que mala. Así descubrimos que la magistrada todopoderosa no pudo sino agazaparse disfrazada en una abarrotería cuando salieron tras ella la Policía y el Ministerio Público.

 

El racista cacique empresarial actúa más por miedo que por dinero. Y, como descubrió un amigo que se mueve en medios, cuando al fin entrevistó al operador político que todos ensalzaban por astuto, resultó portarse como un alcalde de pueblo ¡y borracho! El oponente también se equivoca, también tiene sueños y quiere lo mejor para sus hijos.

 

Es importante reconocer esta humanidad del contrincante, que aspira, ama y comete errores. No solo porque señala por dónde atacarlo, sino porque nos recuerda a cada uno cómo somos también. Esa humanidad compartida nos obliga a admitir que algún bien querrán los señores del no, los que se sientan en las conferencias del Cacif, aun cuando descarrilen con miopía pasmosa nuestra modernización judicial. Es el mismo bien que busca el líder indígena, aun cuando resiste con bloqueos y manifestaciones la hidroeléctrica que amenaza sus tierras sin darle siquiera energía eléctrica a cambio.

 

Esa humanidad compartida invita sobre todo a reconocer el error del propio bando. Es una lección difícil pero urgente. En esto, lo he anotado antes, la izquierda lo tiene fácil. Por definición, ser progre es estar en contra y aparte de lo que ya existe, incluso de aquellos a quienes se valora. Por eso la izquierda no tarda en hacer pedazos a cualquiera apenas comete un error, así sea uno de sus propios notables.

 

Sin embargo, el ejercicio urge mucho más para la derecha. Por razón de sueños y proyectos compartidos, estos días conversé con personas cercanas a la élite económica nacional, alguno, incluso, parte de ella en el sentido más estricto. La experiencia subrayó lo visto antes: una característica sobresaliente de esa élite es la disciplina. «Roma locuta, causa finita» se traduce aquí como «El Cacif ha hablado. No hay más debate». Cuando el Cacif habla, todos callan y cierran filas.

 

Pero hace falta, ¡urge, más bien!, que desde la derecha y desde el seno de la élite económica haya quienes se atrevan —públicamente y sin ambigüedad— a disentir de la línea oficial, tradicional y sempiterna del sofocante consenso del Cacif. Toca que alguno, mejor aún, algunos, en un plural valiente, desde la riqueza y el poder que da el origen de élite se atrevan a dar ese breve pero indispensable paso del temor al liderazgo.

 

Hace falta un hijo de la élite que tenga los arrestos para señalar que la resistencia del Cacif a la reforma propuesta al artículo 203 constitucional no solo fue racista, sino ineficaz para los fines de la justicia, no digamos ya para construir una economía moderna. Urge animarse. ¿Habrá alguien —aunque sea uno solo, una sola— que subraye en público lo obvio: que no se justifica el particularismo que trata como especiales las iniciativas de la propia élite, así el lío sea por un vulgar hogar de niños con míseros 11 beneficiarios, aunque la intención sea buena, solo porque lo maneja una familiar?